domingo, 9 de febrero de 2020

Entrevista: Bruno Montané en Culto de La tercera

A continuación una entrevista a Bruno Montané, el personaje de  Felipe Müller en la novela Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño que apareció hace unos días en la sección cultural de La Tercera.
_______

Bruno Montané: "Duele que el dinero del legado de Bolaño se use para demandar a sus amigos"

Con el autor de Los detectives salvajes integró el movimiento infrarrealista en México. Ahora reúne 40 años de labor poética en El futuro. Desde 2017 sus cartas con el escritor de 2666 están en la Biblioteca Nacional de España.

Javier García 21 Ene 2020 12:15 am


Nació en Valparaíso en 1957, luego vivió en Santiago en los años de la UP. Tras el golpe de Estado, con 17 años, Bruno Montané llegó a México, en 1974. Allí conoció a Roberto Bolaño y Mario Santiago y juntos crearon el movimiento infrarrealista que quedaría para siempre registrado como “realvisceralismo”, en la novela Los detectives salvajes, donde Montané inspira al personaje Felipe Müller.

En 1976 Montané se trasladó a Barcelona, España, y su vínculo con Bolaño continuaría. Incluso juntos escribieron y publicaron poemas a cuatro manos. 

“He aprendido poesía, también, y camaradería cotidiana, de Bruno Montané, quien llegó a mi casa en México, en 1974, cuando tenía 17 años y yo 21, y de allí en adelante cuántas aventuras, recitales, préstamos, S.O.S., conversaciones en el fondo de la gillette”, apunta Bolaño en la antología Entre la lluvia y el arcoíris (1983), de Soledad Bianchi. Más tarde dirá sobre los versos de su amigo: “Montané escribe como un naturalista que cree en muy pocas cosas y que sin embargo sigue haciendo su trabajo con tesón”.

Hijo de la poeta y pintora Helga Krebs, quien participó con uno de sus dibujos en el libro Chistes parra desorientar a la policía poesía (1982), de Nicanor Parra, y del arqueólogo Julio Montané, autor del Atlas de Sonora, que Bolaño usó para escribir sobre México; Bruno Montané es autor de los poemarios El maletín de Stevenson (1979-1981), El cielo de los topos (1987-1995) y Mapas de bolsillo(2013). Ahora, reúne esos tres títulos más un conjunto de inéditos en la antología El futuro, disponible en Chile por editorial Candaya.

Antes del estallido social de octubre, Montané llegó con su mujer al sur de Chile. Ahora está en Santiago y regresará en febrero a España. Vino dos veces antes, solo algunos días, incluso compartió un festival con el poeta Leopoldo María Panero, en 2004, pero esta es su estadía más larga en 45 años.

“Yo no tuve vida adulta en Chile, que sí la estoy viviendo estos días.Con respecto a la revuelta social, me parece una cosa increíble este espíritu colectivo que se ha generado. Los muros que también han hablado, oscilando sus mensajes entre la rabia y la poesía. Mi adolescencia en Chile fue durante la UP, pero había un lenguaje distinto, más regulado. Hoy hay una nueva manera de cómo decir las cosas”, comenta Montané. 

De bromas y juicios 
“El mito fue de carne y hueso y respiró,/ pero ahora ríe en el fulgor de ese oleaje/ que desafía todas las derivas”, escribe Bruno Montané en el poema Un nuevo mito, parte de esos versos inéditos apuntados en una libreta con el nombre de El futuro, que le dieron título a la antología que ahora publica.

El ejemplar abre con un prólogo del crítico español Ignacio Echevarría: “No queda en este libro testimonio alguno de la prehistoria del poeta Bruno Montané, activo partícipe de la neovanguardia mexicana de la década de los setenta”.

Sobre ese pasado, señala Montané, unos de los pocos sobrevivientes tras la muerte de Mario Santiago (1998) y Bolaño (2003): “Lo más importante del infrarrealismo era el ideal de grupo, luego la personalidad y genialidad de Mario y Roberto eran totalmente nucleares. Pero el infrarrealismo también fue una genial broma poética colectiva, generada por ellos”.  El poeta cuenta que se escribió decenas de cartas con Bolaño. Ese material pudo haber ido a parar a algunas universidades norteamericanas e incluso al Archivo del Escritor en la Biblioteca Nacional de Chile. Pero finalmente, en 2017, la Biblioteca Nacional de España adquirió el epistolario formado por 44 cartas (fechadas entre 1976 y 1997), 18 tarjetas postales y 3 piezas manuscritas de Bolaño. 

“Quizá lo mejor hubiese sido que quedaran en Chile, pero yo estaba con un problema económico grueso en ese momento y, bueno, se quedaron en España. El epistolario de Roberto es buenísimo, cada carta de él es un texto que vale mucho”, señala Montané. Entre esos documentos hay un texto de 14 páginas que Bolaño escribió tras la lectura dePurgatorio (1979), del poeta Raúl Zurita.

Montané lamenta que no se puedan publicar esos papeles. Además, recuerda que Bolaño mantuvo una extensa correspondencia, entre otros, con Antoni García Porta (Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce) como con el poeta Carlos Edmundo de Ory. “Está en Cádiz ese epistolario y es maravilloso porque Carlos hacía copia de las cartas”, dice Montané.

Ayer, el crítico Ignacio Echevarría se refirió al epistolario de Bolaño en la columna Malas cartas, en el suplemento El Cultural, de El Mundo. “La procelosa correspondencia de Roberto Bolaño, por ejemplo, sin duda una de las vetas más ricas y asombrosas de cuanto escribió, no puede ser publicada sin el consentimiento de sus herederos, no al menos hasta que sus derechos pasen a dominio público”.

Hace diez días, Echevarría fue absuelto en un juicio en España. Carolina López, viuda de Bolaño, lo demandó por “atentar contra el honor y la intimidad de su familia”, al afirmar que el escritor mantuvo una relación con Carmen Pérez de Vega. Ante el resultado López deberá pagar los costos del proceso. En ese juicio Montané sería testigo, pero se excusó porque se encontraba en Chile.

Sobre los juicios que ha emprendido la viuda de Bolaño, comenta Montané: “Duele que el dinero del legado de Bolaño se use para demandar a sus amigos. Ahora también esta última resolución deja en evidencia que una demanda tiene que corresponder a algo demandable. Ha sido un buen punto, como precedente, en este asunto de las demandas literarias”.

domingo, 2 de febrero de 2020

Fotografías de Allen Frame que ilustran las portadas de Bolaño en la editorial New Directions

Allen Frame es un fotógrafo nacido en Mississipi en 1951, su trabajo ha sido usado para ilustrar las portadas de Roberto Bolaño publicadas en la editorial New Directions. Por acá algunas de sus fotos en blanco y negro y también cuatro de las respectivas portadas.



“Policemen, Florence” (1996).



“Mariachis, Mexico City” (2000).



“View of Rio de Janeiro” (2006).



“Alfredo and Misael, Cuernavaca” (2000).



“Billboard, Sao Paulo” (2000).


domingo, 12 de enero de 2020

Poema: Lee a los viejos poetas

En La Universidad Desconocida, en su última parte llamada "Un final feliz", se agrupan varios poemas de Bolaño dedicados a su hijo Lautaro Bolaño. Agrupados bajo el título "DOS POEMAS PARA LAUTARO BOLAÑOS" se encuentra "Lee a los viejos poetas", que a continuación se cita.


domingo, 5 de enero de 2020

Nota: Nuevo episodio del culebrón judicial póstumo de Roberto Bolaño

Hace ya casi un mes se publicó una nota en El Periódico - Edición Cataluña, escrita por Elena Hevia y firmada en la ciudad española de L'Hospitalet (en la provincia de Barcelona), en la que se da seguimiento a los juicios que ha entablado Carolina López en contra de varios de los amigos y allegados (literarios) de su esposo fallecido, es decir Roberto Bolaño.

Más allá de lo que se reporta, que resulta bastante claro y bien narrado, vale la pena destacar el encuentro que tuvieron a raíz de estos pleitos dos de los más importantes agentes literarios en el mundo: Jorge Herralde y Andrew Wylie.

La palabra culebrón en España refiere a lo mismo que una telenovela en México, tanto por su nivel de drama como por su prolongada duración... No cabe la menor duda de que la vida póstuma de Bolaño sigue dando mucho de qué hablar, ojalá no más que su propia vida, o quién sabe.

__________

Nuevo episodio del culebrón judicial póstumo de Roberto Bolaño
  • La viuda del escritor continúa con sus querellas, esta vez contra el crítico Ignacio Echevarría, acusándole de vulnerar su honor y su intimidad
  • Carolina López ha intentado borrar a golpe de denuncia la existencia de la última compañera del autor de '2666'
Lali Gubern, Jorge Herralde y el agente literario Andrew Wylie.

Cabe esperar que un choque de manos afectuoso y con un punto de burlona camaradería como el que este martes intercambiaron el agente literario internacional Andrew Wylie y el editor español de más prestigio, Jorge Herralde, debería tener como escenario un lujoso hotel de Fráncfort en plena Feria del Libro. Pero no, ocurrió en L’Hospitalet de Llobregat en la puerta de acceso al Palau de la Justícia y aunque uno y otro intercambiaron impresiones jocosas - "hombre, Andrew, ¿qué haces en este país?", "es que me he equivocado de avión, Jorge"­-, por debajo latía la tensión de una historia que ha desembocado en uno de los juicios literarios con trasfondo editorial más esperados. El que enfrenta a la viuda de Roberto Bolaño, Carolina López, contra el que fuera amigo de su marido, el crítico Ignacio Echevarría. A quien el autor de ‘Los detectives salvajes’ dejó como "referente en sus asuntos literarios" y quien a la muerte del autor actuó como editor ejecutivo de sus tres primeros trabajo póstumos -incluida su obra maestra ‘2666’- y a quien posteriormente López apartó de esas funciones. Echevarría además aparece como personaje en la novela ‘Los detectives salvajes’ bajo el nombre de Iñaki Echevarne. Para no dejar un dato importante para el final, hay que decir que la fiscal ha desestimado el caso en espera de que finalmente el juez lo haga también o dicte una sentencia inculpatoria.

Carolina López, viuda de Bolaño, y el hijo de ambos Lautaro

En el elenco de esta historia a la que muchos tildan ya de culebrón hay que mencionar al agente literario más pertinaz y agresivo del planeta, Wylie, al que no en vano llaman ‘El Chacal’, que ha acabado gestionando los derechos indiscutibles de la viuda y los hijos de Bolaño, Lautaro y Alexandra; al gran editor Jorge Herralde, que pasó de encumbrar internacionalmente al escritor a perderlo de su catálogo por asuntos que muchos califican de "ajenos a los intereses de la propia obra y a los expresados por el propio Bolaño" y, por último pero quizá más importante, como se verá, a la que fuera la última compañera del autor de ‘Llamadas telefónicas’ en los últimos seis años de su vida, Carmen Pérez de Vega, a la que Carolina López ha intentado borrar de la historia oficial a golpe de denuncia. De hecho, un juicio contra Pérez de Vega se falló en marzo del 2019 reconociendo su relación de pareja con Bolaño pero conminándola a no hablar públicamente de la misma y obligándola a pagar 35.000 euros, una cantidad irrisoria para Carolina López pero prohibitiva para la demandada. Sin embargo, esa sentencia ha sido recurrida en la Audiencia Provincial de Barcelona por ambas partes.

En el juicio de ayer, el tema Pérez de Vega sigue siendo la almendra de las querellas. El detonante fue un artículo publicado en la revista ‘El Cultural’, en el que Ignacio Echevarría a raíz de la publicación del inédito de Bolaño ‘El espíritu de la ciencia ficción’ mostraba su desacuerdo con la forma en la que estaban siendo publicados los inéditos, sin una contextualización clara que los identificara como obras no terminadas -una opinión a la que también se había sumado ‘The New York Times’ en un artículo- y explicaba con detalle su entendimiento con Pérez de Vega, buena conocedora de la obra de Bolaño, a la que acudió para consultarle algunas dudas que tenía respecto a las ediciones que asumió. 

Esto sucedió después de que cualquier agradecimiento o velada alusión a Pérez de Vega que apareciera en los primeros trabajos sobre el autor fuera respondida por Carolina López con una prohibición directa a su publicación y con la retirada de la confianza a Echevarría y años después a Jorge Herralde tras informarle a través de Wylie de que existía una oferta mejor en Alfaguara pero sin darle la oportunidad al veterano editor a mejorarla.

Como material de la querella, además del artículo de ‘El Cultural’, también se considera una carta abierta publicada en el diario 'El País', en respuesta a una de Carolina López en la que negaba haberse marchado de Anagrama de forma "impulsiva o vengativa" y negaba la relación de su marido con Pérez de Vega.

Oponentes civilizados
Esas son las circunstancias en las que Wylie, desplazado de su feudo neoyorquino a L'Hospitalet, testigo de la viuda, y Jorge Herralde, por parte de Echevarría, chocaron los cinco, y actuaron como civilizados oponentes. Por parte de Carolina López, también se esperaba la presencia como testigo de Pilar Reyes, antigua directora de Alfaguara y actual directiva de la división literaria del grupo Penguim Random House, que excusó su asistencia por un viaje inoportuno.

El crítico literario Ignacio Echevarría.

Poco antes de que se le llamara a testificar, Herralde se mostraba orgulloso de que a sus 50 años de trayectoria y con un catálogo de 4.000 títulos nunca hubiera tenido que acudir a un juicio hasta el momento, si se exceptúa aquel momento en los 70, en tiempos de lucha antifranquista, cuando estuvo a punto de ser juzgado por rebeldía y la querella no prosperó.

Wylie defendió que el traspaso de los libros de Anagrama a Alfaguara obedecía únicamente a razones económicas y mencionó a Carolina López como una de esas viudas con las que resulta fácil meterse a la muerte del marido. Sin embargo, el abogado de Echevarría -su hermano Javier- sostiene que, ante las acusaciones de la viuda de vulneración al honor y a la intimidad familiar, él lo hizo con afán meramente opinativo. "Si Echevarría mencionó en su artículo a Carmen Pérez de Vega fue porque muchas de las actuaciones cuestionables de Carolina López estaban influidas por ese tema. La acusación habla de hechos falsos en los artículos, pero aquí no hay hechos falsos, solo opiniones".

Previo a la venta
En los pasillos de la Ciutat de la Justícia, Herralde evocaba cómo previo a la decisión de Carolina de vender a Alfaguara, una abogada del bufete que llevaba los temas legales a la viuda se presentó ante el editor con la propuesta velada de que si hacía una declaración pública negando la existencia de la relación entre Bolaño y Pérez de Vega, podría haber una posibilidad de que no perdiera sus derechos. "La de Bolaño y Pérez de Vega era una relación emocional muy próxima y yo tuve la suerte o el infortunio de ser presentado por Bolaño a Carmen Pérez de Vega, y lo hizo como su novia".

Respecto a las acusaciones de la viuda querellante a Echevarría achacándole lucrarse como ‘editor’ de los libros póstumos, Herralde ha entresacado de la demanda el dato de que este cobró 1.000 euros por esa tarea. "Cuando Carolina López decide apartar a Echevarría del legado, se pone en contacto con él a través de la agencia Balcells pidiéndole una minuta de sus trabajos por los que no había cobrado nada. Y él en un gesto elegante le pasa un factura de 1.000 euros, poca cosa si se tiene en cuenta la labor realizada. ¡Y ahora lo aportan como prueba de que se estaba lucrando!". Fin, por ahora, de la temporada. El culebrón continuará.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Bolaño sobre los intelectuales en México en "2666"

En la segunda parte de la novela de 2666, "La parte de Amalfitano", se encuentra el siguiente pasaje pronunciado por el profesor chileno Óscar Amalfitano (que trabaja en la universidad de Santa Teresa), al momento de informar sobre México a los críticos europeos que buscan al escritor Benno von Archimboldi.


"La relación con el poder de los intelectuales mexicanos viene de lejos. No digo que todos sean así. Hay excepciones notables. Tampoco digo que los que se entregan lo hagan de mala fe. Ni siquiera que esa entrega sea una entrega en toda regla. Digamos que sólo es un empleo. Pero un empleo con el Estado. En Europa los intelectuales trabajan en editoriales o en la prensa o los mantienen sus mujeres o sus padres tienen buena posición y les dan una mensualidad o son obreros y delincuentes y viven honestamente de sus trabajos.

En México, y puede que el ejemplo sea extensible a toda Latinoamérica, salvo Argentina, los intelectuales trabajan para el Estado. Esto era así con el PRI y sigue siendo así con el PAN. El intelectual, por su parte, puede ser un fervoroso defensor del Estado o un crítico del Estado. Al Estado no le importa. El Estado lo alimenta y lo observa en silencio. Con su enorme cohorte de escritores más bien inútiles, el Estado hace algo. ¿Qué? Exorciza demonios; cambia o al menos intenta influir en el tiempo mexicano. Añade capas de cal a un hoyo que nadie sabe si existe o no existe.

Por supuesto, esto no siempre es así. Un intelectual puede trabajar en la universidad o, mejor, irse a trabajar a una universidad norteamericana, cuyos departamentos de literatura son tan malos como los de las universidades mexicanas. Pero esto no lo pone a salvo de recibir una llamada telefónica a altas horas de la noche y que alguien que habla en nombre del Estado le ofrezca un empleo mejor remunerado, algo que el intelectual cree que se merece, y los intelectuales siempre creen que se merecen algo más. Esta mecánica, de alguna manera, desoreja a los intelectuales mexicanos. Los vuelve locos. Algunos, por ejemplo, se ponen a traducir poesía japonesa sin saber japonés y otros, ya de plano, se dedican a la bebida. En ocasiones los intelectuales se instalan para siempre en el proscenio televisivo. De la boca de la mina siguen saliendo ruidos y los intelectuales los siguen malinterpretando."

domingo, 15 de diciembre de 2019

Foto: Roberto Bolaño con los hermanos Montané

“Escribe para que nunca te mueras”, le dijo Bolaño a Bruno Montané, uno de sus más grandes amigos y quien aparece en Los Detectives Salvajes como Felipe Müller. Por acá una foto de Roberto Bolaño con Álvaro y Bruno Montané.


domingo, 8 de diciembre de 2019

Foto: Infrarrealistas en 1975

A continuación una fotografía de algunos de los infrarrealistas y entre paréntesis el nombre de su personaje en la novela de Los Detectives Salvajes.

De izquierda a derecha: Macario Matus, Roberto Bolaño (Arturo Belano), Mario Santiago Papasquiaro (Ulises Lima), Orlando Guillén (El Cojo), Alcira Soust Scaffo (Auxilio Lacouture), Julián Gómez y Bruno Montané (Felipe Müller).

Casa del Lago, Chapultepec, Ciudad de México, 1975.


domingo, 1 de diciembre de 2019

Artículo: 2666 la mejor novela del siglo XXI según Babelia

Hace un par de días Babelia publicó una lista con los mejores 21 libros del siglo XXI. Elegida por 84 expertos que se encargaron de evaluar los títulos más relevantes de las dos primeras décadas del actual milenio. En el número 1 se encuentra 2666 de Roberto Bolaño. Así comienza el artículo, que acá encuentran de forma íntegra, y añado lo que se dice sobre la obra.

---------

"Hacer listas", escribe Alberto Manguel en su Diario de lecturas, “da lugar a cierta arbitrariedad mágica, como si la simple asociación pudiera crear sentido”. Pues bien, ¿qué sentido se puede encontrar en una lista que trata de hacer balance de las dos primeras décadas del siglo XXI? Empecemos por el principio. El martes 11 de septiembre de 2001, dos aviones de pasajeros secuestrados por terroristas suicidas derribaron las Torres Gemelas de Nueva York, mataron a casi 3.000 personas y cambiaron el mundo para siempre. De paso, mandaron al trastero de las hipótesis la teoría hegeliana del fin de la historia reciclada por Francis Fukuyama tras la caída del muro de Berlín y zanjaron la discusión sobre si el siglo XXI empezaba en el año 2000 o en 2001. La guerra de las galaxias se quedó en choque de civilizaciones. Los ordenadores pasaron la prueba del efecto 2000, pero sus usuarios —la nueva gran palabra— entraron en la era del miedo, la inseguridad, la precariedad, la intimidad (pública) y la realidad (virtual).

El futuro había llegado tan pronto en forma de metralla que los cines se llenaron de remakes; las librerías, de cánones, recuentos y resúmenes y listas de lo muy muy y lo más más (que había que ver, leer y escuchar… antes de morir). También de relatos con un fondo de historia universal y libros de no ficción o de autoficción que dan tanto valor a la trama como a su making-of. Incapaz de imitar a una realidad presente que parecía de novela, la literatura se volcó en el pasado, en la memoria (histórica y a secas), en las investigaciones periodísticas, en la primera persona y en la propia literatura, que se volvió metatodo.

De ahí el triunfo absoluto de 2666, un libro total compuesto de cinco partes y publicado en otoño de 2004, al año siguiente de la muerte de su autor. Desde Borges —retratado minuciosamente por Adolfo Bioy Casares en un diario ya ineludible—, ningún escritor ha influido tanto como Roberto Bolaño en las nuevas generaciones.


domingo, 24 de noviembre de 2019

Graffiti: La libertad es como un número primo


En el libro de Los Detectives Salvajes de Bolaño, precisamente, en la parte homónima, que es la segunda, el personaje Joaquín Font Quim Font, el lúcidamente desequilibrado padre de "las  hermanas Font" (musas de los real viceralistas), inicia un breve monólogo afirmando que "La libertad es como un número primo", para a partir de ahí describir su nueva situación personal. Dicha parte de la novela dice exactamente así:




En días pasado me encontré la foto que abre este post, ubicada en Santiago de Chile, y que encuadra a la perfección las protestas sociales que desde hace semanas se están llevando a cabo en aquel país, en el cuál nació Roberto Bolaño.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Video: Javier Cercas presentando Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño en 1999




Ayer tuve la oportunidad de ver a Javier Cercas en un festival literario en Madrid, en su charla habló sobre las fronteras entre la vida y la literatura, también sobre su concepción de la historia y la memoria.

Al escucharlo y solo un par de semanas después de que le otorgaran uno de los premios literarios con mayor impacto en el mercado, pensaba en un artículo suyo en el que trata de responder no a la típica pregunta de ¿a qué se debe el éxito de Bolaño en USA (y también a nivel mundial) una vez que falleció?, sino a una mucho más acertada, la de ¿por qué Bolaño no tuvo éxito cuando estaba vivo? (en breve comparto ese texto publicado en Babelia).

Cercas era uno de los grandes amigos de Roberto Bolaño, ambos radicaban en Barcelona desde antes de que iniciaban a publicar en grandes editoriales, precisamente, en Soldados de Salamina, novela con la que Cercas alcanzó el reconocimiento mundial, uno de sus personajes es el propio Bolaño, quien alienta al escritor español a terminar su novela y, al final, resulta fundamental para el desenlace de la misma. 

Las referencias de ambos escritores y sus encuentros han quedado plasmados en columnas de opinión y diversas reseñas (también eventualmente las iré compilando en este espacio). Por el momento, creo que vale rescatar un video poco conocido, un video de enero de 1999 en el que Cercas presenta Los Detectives Salvajes de Bolaño (recientemente ganadora del premio Herralde) en una pequeña librería de Barcelona.

La presentación de Cercas es en catalán y la respuesta de Bolaño es brevísima debido a que se encontraba con fiebre. Resaltan un par de frases en las que ambos anhelan que con el paso del tiempo puedan fungir como parte de una misma generación de escritores. 

El cariño entre Bolaño y Cercas se pone en evidencia a través de entender la amistad como el mayor de los tesoros, así como también una noción, que ayer mismo decía Cercas, respecto a que toda literatura es autobiográfica, en afirmar que: "no hay diferencia entre vida y la literatura..., la literatura es una forma de vivir más".

domingo, 27 de octubre de 2019

Bolaño, escritor chileno sobre todo a la contra

Bolaño dijo alguna vez: “Soy un escritor chileno sobre todo a la contra. Los escritores españoles no me consideran español, los mexicanos tampoco me consideran mexicano. Un escritor boliviano... me gustaría ser un escritor boliviano. Yo soy un escritor en lengua española y la literatura, dividirla por países, nos lleva al absurdo. ¿Dónde está la base de la literatura chilena? ¿En Alonso de Ercilla? ¿En Bello? No es verdad, está en El Quijote, en Cervantes”.

A pesar de que Bolaño nunca se consideró un escritor chileno, su obra estuvo marcada por Chile y la memoria de su dictadura fue una constante, ya que luego de llegar a México en 1968, regresó a su país natal con 20 años "para hacer la revolución", para formar parte de la Unidad Popular y el proceso liderado por Salvador Allende. Tras el golpe de Estado pinochetista, el 11 de septiembre de 1973, Bolaño fue detenido ocho días y estuvo a punto de ser ejecutado, sino fue porque un carabinero que estudió con él la primaria lo reconoció y lo dejó en libertad.

Por acá una fotografía de Bolaño con una máscara del dictador chileno bromeando entre sus seres queridos. 




domingo, 20 de octubre de 2019

¿Qué dijo Bloom sobre Bolaño y qué dijo Bolaño sobre Bloom?


Esta semana falleció a sus 89 años el crítico literario Harlod Bloom, uno de los más influyentes (para bien y para mal) a nivel mundial. Vale la pena rescatar sus palabras sobre Bolaño en una "reciente" entrevista al diario español El País para conocer sus impresiones respecto a la obra del escritor y poeta de origen chileno. En ese sentido, también incluyo un artículo de este en el que se refiere al crítico literario. 

______________________

De Valerie Miles, "Todos los días recibo correos con el mismo lamento: Leemos basura", entrevista a Harold Bloom, en El País, 9 de diciembre de 2014.

No me parece que en la literatura contemporánea, ya sea en inglés, en Estados Unidos, en español, catalán, francés, italiano, en las lenguas eslavas, haya nada radicalmente nuevo. No hay grandes poetas como Paul Valéry, Georg Trakl, Giuseppe Ungaretti y mi predilecto entre los españoles, Luis Cernuda, o novelistas como Marcel Proust, James Joyce, Franz Kafka y Beckett, el último de la gran estirpe. Borges era fascinante, pero no un creador”. 

¿Y qué piensa de la obra de Bolaño, con el que mantuvo correspondencia? 

“Hay algo ahí, ya veremos. Tuvimos nuestras diferencias, aunque dijo que ejercí influencia sobre él. Algunos de los poetas sudamericanos son muy vigorosos, ése que es incluso mayor que yo, Nicanor Parra. Y Vallejo es un poeta notable. Y, por supuesto, Octavio Paz, un escritor muy vigoroso tanto en prosa como en verso, y un amigo muy querido”.
______________________

De Roberto Bolaño, "El libro que sobrevive", en Entre paréntesismiércoles 30 de mayo de 2001.

Bloom sostiene que el continuador por excelencia de la poesía de Whitman es Pablo Neruda. A juicio de Bloom, sin embargo, el esfuerzo de Neruda por mantener el flujo vivo del árbol whitmaniano acaba en un fracaso. Creo que Bloom está errado, como en tantas otras cosas, así como en tantas otras es probablemente el mejor ensayista literario de nuestro continente. Es cierto que todos los poetas americanos, para bien o para mal, tarde o temprano tienen que enfrentarse a Whitman. Neruda lo hace, siempre, como el hijo obediente. Vallejo lo hace como el hijo desobediente o como el hijo pródigo. Borges, y aquí radica su originalidad y su pulso que jamás tiembla, lo hace como un sobrino, ni siquiera muy cercano, un sobrino cuya curiosidad oscila entre la frialdad del entomólogo y el resignado ardor del amante. Nada más lejos de él que la búsqueda del asombro o la admiración. Nadie más indiferente que él ante las amplias masas en marcha de América, aunque en alguna parte de su obra dejó escrito que las cosas que le ocurren a un hombre le ocurren a todos.

domingo, 13 de octubre de 2019

Ilustración: Poema Te regalaré un abismo por Constanza Salazar

La semana pasada publiqué el poema "Te regalaré un abismo" y varias personas me compartieron esta ilustración del mismo, que realizó la artista chilena Constanza Salazar