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domingo, 21 de marzo de 2021
domingo, 17 de enero de 2021
domingo, 13 de septiembre de 2020
Ruta en Google Maps de Los Detectives Salvajes
Más o menos una aproximación de la ruta en Google Maps que siguieron García Madero, Lima y Belano en Los Detectives Salvajes.
domingo, 14 de junio de 2020
Dibujo: Libro Anagrama de Los Detectives Salvajes
Una ilustración de la edición de bolsillo de Los Detectives Salvajes en editorial Anagrama realizada por muertecita_._
domingo, 26 de abril de 2020
domingo, 9 de febrero de 2020
Entrevista: Bruno Montané en Culto de La tercera
A continuación una entrevista a Bruno Montané, el personaje de Felipe Müller en la novela Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño que apareció hace unos días en la sección cultural de La Tercera.
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Bruno Montané: "Duele que el dinero del legado de Bolaño se use para demandar a sus amigos"
Con el autor de Los detectives salvajes integró el movimiento infrarrealista en México. Ahora reúne 40 años de labor poética en El futuro. Desde 2017 sus cartas con el escritor de 2666 están en la Biblioteca Nacional de España.
Javier García 21 Ene 2020 12:15 am
Nació en Valparaíso en 1957, luego vivió en Santiago en los años de la UP. Tras el golpe de Estado, con 17 años, Bruno Montané llegó a México, en 1974. Allí conoció a Roberto Bolaño y Mario Santiago y juntos crearon el movimiento infrarrealista que quedaría para siempre registrado como “realvisceralismo”, en la novela Los detectives salvajes, donde Montané inspira al personaje Felipe Müller.
En 1976 Montané se trasladó a Barcelona, España, y su vínculo con Bolaño continuaría. Incluso juntos escribieron y publicaron poemas a cuatro manos.
“He aprendido poesía, también, y camaradería cotidiana, de Bruno Montané, quien llegó a mi casa en México, en 1974, cuando tenía 17 años y yo 21, y de allí en adelante cuántas aventuras, recitales, préstamos, S.O.S., conversaciones en el fondo de la gillette”, apunta Bolaño en la antología Entre la lluvia y el arcoíris (1983), de Soledad Bianchi. Más tarde dirá sobre los versos de su amigo: “Montané escribe como un naturalista que cree en muy pocas cosas y que sin embargo sigue haciendo su trabajo con tesón”.
Hijo de la poeta y pintora Helga Krebs, quien participó con uno de sus dibujos en el libro Chistes parra desorientar a la policía poesía (1982), de Nicanor Parra, y del arqueólogo Julio Montané, autor del Atlas de Sonora, que Bolaño usó para escribir sobre México; Bruno Montané es autor de los poemarios El maletín de Stevenson (1979-1981), El cielo de los topos (1987-1995) y Mapas de bolsillo(2013). Ahora, reúne esos tres títulos más un conjunto de inéditos en la antología El futuro, disponible en Chile por editorial Candaya.
Antes del estallido social de octubre, Montané llegó con su mujer al sur de Chile. Ahora está en Santiago y regresará en febrero a España. Vino dos veces antes, solo algunos días, incluso compartió un festival con el poeta Leopoldo María Panero, en 2004, pero esta es su estadía más larga en 45 años.
“Yo no tuve vida adulta en Chile, que sí la estoy viviendo estos días.Con respecto a la revuelta social, me parece una cosa increíble este espíritu colectivo que se ha generado. Los muros que también han hablado, oscilando sus mensajes entre la rabia y la poesía. Mi adolescencia en Chile fue durante la UP, pero había un lenguaje distinto, más regulado. Hoy hay una nueva manera de cómo decir las cosas”, comenta Montané.
De bromas y juicios
“El mito fue de carne y hueso y respiró,/ pero ahora ríe en el fulgor de ese oleaje/ que desafía todas las derivas”, escribe Bruno Montané en el poema Un nuevo mito, parte de esos versos inéditos apuntados en una libreta con el nombre de El futuro, que le dieron título a la antología que ahora publica.
El ejemplar abre con un prólogo del crítico español Ignacio Echevarría: “No queda en este libro testimonio alguno de la prehistoria del poeta Bruno Montané, activo partícipe de la neovanguardia mexicana de la década de los setenta”.
Sobre ese pasado, señala Montané, unos de los pocos sobrevivientes tras la muerte de Mario Santiago (1998) y Bolaño (2003): “Lo más importante del infrarrealismo era el ideal de grupo, luego la personalidad y genialidad de Mario y Roberto eran totalmente nucleares. Pero el infrarrealismo también fue una genial broma poética colectiva, generada por ellos”. El poeta cuenta que se escribió decenas de cartas con Bolaño. Ese material pudo haber ido a parar a algunas universidades norteamericanas e incluso al Archivo del Escritor en la Biblioteca Nacional de Chile. Pero finalmente, en 2017, la Biblioteca Nacional de España adquirió el epistolario formado por 44 cartas (fechadas entre 1976 y 1997), 18 tarjetas postales y 3 piezas manuscritas de Bolaño.
“Quizá lo mejor hubiese sido que quedaran en Chile, pero yo estaba con un problema económico grueso en ese momento y, bueno, se quedaron en España. El epistolario de Roberto es buenísimo, cada carta de él es un texto que vale mucho”, señala Montané. Entre esos documentos hay un texto de 14 páginas que Bolaño escribió tras la lectura dePurgatorio (1979), del poeta Raúl Zurita.
Montané lamenta que no se puedan publicar esos papeles. Además, recuerda que Bolaño mantuvo una extensa correspondencia, entre otros, con Antoni García Porta (Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce) como con el poeta Carlos Edmundo de Ory. “Está en Cádiz ese epistolario y es maravilloso porque Carlos hacía copia de las cartas”, dice Montané.
Ayer, el crítico Ignacio Echevarría se refirió al epistolario de Bolaño en la columna Malas cartas, en el suplemento El Cultural, de El Mundo. “La procelosa correspondencia de Roberto Bolaño, por ejemplo, sin duda una de las vetas más ricas y asombrosas de cuanto escribió, no puede ser publicada sin el consentimiento de sus herederos, no al menos hasta que sus derechos pasen a dominio público”.
Hace diez días, Echevarría fue absuelto en un juicio en España. Carolina López, viuda de Bolaño, lo demandó por “atentar contra el honor y la intimidad de su familia”, al afirmar que el escritor mantuvo una relación con Carmen Pérez de Vega. Ante el resultado López deberá pagar los costos del proceso. En ese juicio Montané sería testigo, pero se excusó porque se encontraba en Chile.
Sobre los juicios que ha emprendido la viuda de Bolaño, comenta Montané: “Duele que el dinero del legado de Bolaño se use para demandar a sus amigos. Ahora también esta última resolución deja en evidencia que una demanda tiene que corresponder a algo demandable. Ha sido un buen punto, como precedente, en este asunto de las demandas literarias”.
domingo, 8 de diciembre de 2019
Foto: Infrarrealistas en 1975
A continuación una fotografía de algunos de los infrarrealistas y entre paréntesis el nombre de su personaje en la novela de Los Detectives Salvajes.
De izquierda a derecha: Macario Matus, Roberto Bolaño (Arturo Belano), Mario Santiago Papasquiaro (Ulises Lima), Orlando Guillén (El Cojo), Alcira Soust Scaffo (Auxilio Lacouture), Julián Gómez y Bruno Montané (Felipe Müller).
Casa del Lago, Chapultepec, Ciudad de México, 1975.
domingo, 24 de noviembre de 2019
Graffiti: La libertad es como un número primo
En el libro de Los Detectives Salvajes de Bolaño, precisamente, en la parte homónima, que es la segunda, el personaje Joaquín Font —Quim Font—, el lúcidamente desequilibrado padre de "las hermanas Font" (musas de los real viceralistas), inicia un breve monólogo afirmando que "La libertad es como un número primo", para a partir de ahí describir su nueva situación personal. Dicha parte de la novela dice exactamente así:
En días pasado me encontré la foto que abre este post, ubicada en Santiago de Chile, y que encuadra a la perfección las protestas sociales que desde hace semanas se están llevando a cabo en aquel país, en el cuál nació Roberto Bolaño.
domingo, 17 de noviembre de 2019
Video: Javier Cercas presentando Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño en 1999
Ayer tuve la oportunidad de ver a Javier Cercas en un festival literario en Madrid, en su charla habló sobre las fronteras entre la vida y la literatura, también sobre su concepción de la historia y la memoria.
Al escucharlo y solo un par de semanas después de que le otorgaran uno de los premios literarios con mayor impacto en el mercado, pensaba en un artículo suyo en el que trata de responder no a la típica pregunta de ¿a qué se debe el éxito de Bolaño en USA (y también a nivel mundial) una vez que falleció?, sino a una mucho más acertada, la de ¿por qué Bolaño no tuvo éxito cuando estaba vivo? (en breve comparto ese texto publicado en Babelia).
Cercas era uno de los grandes amigos de Roberto Bolaño, ambos radicaban en Barcelona desde antes de que iniciaban a publicar en grandes editoriales, precisamente, en Soldados de Salamina, novela con la que Cercas alcanzó el reconocimiento mundial, uno de sus personajes es el propio Bolaño, quien alienta al escritor español a terminar su novela y, al final, resulta fundamental para el desenlace de la misma.
Las referencias de ambos escritores y sus encuentros han quedado plasmados en columnas de opinión y diversas reseñas (también eventualmente las iré compilando en este espacio). Por el momento, creo que vale rescatar un video poco conocido, un video de enero de 1999 en el que Cercas presenta Los Detectives Salvajes de Bolaño (recientemente ganadora del premio Herralde) en una pequeña librería de Barcelona.
La presentación de Cercas es en catalán y la respuesta de Bolaño es brevísima debido a que se encontraba con fiebre. Resaltan un par de frases en las que ambos anhelan que con el paso del tiempo puedan fungir como parte de una misma generación de escritores.
El cariño entre Bolaño y Cercas se pone en evidencia a través de entender la amistad como el mayor de los tesoros, así como también una noción, que ayer mismo decía Cercas, respecto a que toda literatura es autobiográfica, en afirmar que: "no hay diferencia entre vida y la literatura..., la literatura es una forma de vivir más".
domingo, 18 de agosto de 2019
Bolaño sobre los estudiantes de Derecho en "Los detectives salvajes"
La novela de Los Detectives Salvajes comienza cuando a Juan García Madero no le permiten estudiar letras y, por insistencia de su tío, termina inscribiéndose desconsoladamente en la carrera de Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México. Páginas después me encontré este párrafo en el que Bolaño, a través del personaje de María Font, vuelve sobre los estudiantes de Derecho.
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